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Origen de la musica

 

El arte de los sonidos (chapu.com)

De acuerdo con Hilarión Eslava, sacerdote y músico español (1807-1878), música es el arte de bien combinar los sonidos y el tiempo . De acuerdo con la Enciclopedia Universal Espasa, es el arte de combinar los sonidos de la voz humana o de los instrumentos, o unos y otros a la vez, de suerte que produzca recreo al escucharlos, conmoviendo la sensibilidad, ya sea alegre, ya tristemente . Luis Villalba, compositor y crítico musical español (1873-1921) establece que música es la sucesión de una o varias series simultáneas de sonidos concertados, modulados y ritmados según el número, en orden a la expresión o emoción, así sentimental como estética .

Desde el punto de vista de los físicos, la música es una clase particular de sonido, el resultado de vibraciones transmitidas a través del aire, con frecuencias en el rango desde los 20 a los 20000 Hertzios. Para Tomás Vicente Tosca, arquitecto, matemático, filósofo y físico español (1651-1723), la música es una ciencia físico-matemática por participar su objeto la razón de los sentidos, propia del físico, y de la razón de la cantidad, propia del matemático .

En opinión del poeta alemán Frederick Schiller (1759-1805), es una forma de arte que corresponde a un logro exclusivo del homo sapiens. Sin embargo, la música es un medio de expresión patético con el que la Naturaleza dotó a muchas especies y su fuerza expresiva y emotiva tiene su raíz en la naturaleza psíquica y orgánica de muchos seres vivos. Así, el canto de los pájaros ¿no es música? Por otra parte, parece comprobado que la música ejerce sobre los organismos, en partcular sobre el sistema nervioso, una influencia notable, hasta el punto de ser utilizada para favorecer la curación de determinadas dolencias.

Un concepto más actual, debido a los serialistas, sitúa la música como un arreglo ordenado de sonidos simples de distinta frecuencia en sucesión (melodía), sonidos en combinación (armonía) y sonidos (y silencios) en sucesión temporal (ritmo).

Por otra parte, el concepto debería integrar a las tradiciones y otros componentes culturales: sucesión de sonidos colocados ordenadamente, deliberadamente organizados de acuerdo con el patrón de otras sucesiones previas transmitidas por la tradición y aceptadas como una hipótesis. En este sentido, la Enciclopedia Britannica se inclina por el arte relacionado con la combinación de sonidos vocales o instrumentales como una expresión de la belleza de la forma o de una emoción, usualmente de acuerdo con estándares culturales de ritmo, melodía, y, en la mayor parte de la música occidental, armonía.

Pero, por lo menos hasta el siglo XVII, la música era una de las disciplinas matemáticas que constituían el Quadrivium . Las otras tres eran la Aritmética, la Geometría y la Astronomía. En la hora presente, la música se analiza y se describe con Matemáticas.


¿Te has preguntado alguna vez de dónde viene la música o cómo el hombre ha sido capaz de crear melodías que hasta el día musas, diosas griegas patronas de las artes) y que alude a la expresión de los sentimientos a través de la voz humana, de la emisión de sonidos o de la combinación de ambos.

Sus orígenes
La conexión entre sentimientos y sonidos pareciera ser la responsable de que en todas las culturas -independiente de su grado de evolución- se hayan encontrado evidencias de la ejecución musical. En vestigios arqueológicos dejados por las grandes civilizaciones se han hallado testimonios escritos, restos pictóricos y escultóricos de instrumentos y danzas acompañadas de música.

Culturas como la sumeria dan cuenta de himnos y cantos en sus ritos litúrgicos. Egipto alcanzó también un alto grado de expresividad musical, incorporando en sus ceremonias arpas y diversas clases de flautas. En Asia, la civilización china e india constituyeron los principales focos de propagación musical.
El desarrollo de la música occidental -que es a la que nos referiremos en este capítulo- posee una tradición que se relaciona fuertemente con la evolución de las primeras comunidades cristianas. Fue así como, durante el primer milenio de la era cristiana, surgió la música litúrgica inspirada en la teoría musical de la Grecia clásica .

En los siglos II y III se compusieron diferentes tipos de himnos, cantos litúrgicos que fueron sistematizados en el siglo IV gracias a la acción de Ambrosio, arzobispo de Milán. Con posterioridad, la reforma y recopilación de cantos llanos efectuada bajo el papado de Gregorio I en el siglo VI, significó la adopción de los llamados cantos gregorianos. En el siglo VIII este género dominó, junto con el trovadoresco (música popular no ligada a lo religioso), el panorama musical de la edad media europea.

Más tarde se desarrolló en Europa la polifonía (es decir, la ejecución simultánea de varias melodías o partes
igualmente importantes) y la música profana. Dentro de ambas surgió un modo de interpretación polifónico a dos voces, que entonaban melodías distintas y superpuestas, llamado organum, originario probablemente del cercano oriente.

París, con la escuela de Notre-Dame, representó el término de esta manera de hacer polifonía conocida a través de la historia como ars antiqua (arte antiguo). Pero, además, Francia se convirtió en el centro musical del siglo XIV, instaurándose una nueva forma de hacer polifonía, corriente denominada ars nova (arte nuevo), que se caracterizó por el motete o composición musical breve formada sobre versículos de la Biblia, que se cantaba en las iglesias. En forma paralela al ars nova apareció un tipo de literatura musical de raíces profanas (que no pertenecían a la iglesia), que cultivó los géneros clásicos de la canción galante, llamados: rondeau, ballade y virelai; y que en Italia adoptó las formas autóctonas de madrigale, ballata y caccia.

Esta música profana, heredera de los juglares, trovadores y otros cantores de gran tradición en los países germánicos y mediterráneos, también adoptó las formas polifónicas de la música eclesiástica, pero con mayor sencillez.

El inglés John Dunstable y, en el siglo XV, la escuela flamenca representada por Guillaume Dufay y Josquin Després, marcaron la transición hacia las primeras concepciones musicales renacentistas.